lunes, 26 de mayo de 2025

Emecé Condado nos habla sobre 'La seducción de Venus', libro escrito por Laura Redondo y Marisol Santiago y publicado por Ondina Ediciones

 

 

La seducción de Venus no es solo un poemario: es un ritual, un conjuro, una ceremonia de piel y palabra. Aquí se celebra el deseo como quien alza una copa en lo alto del Olimpo. Cada poema es una caricia escrita con tinta caliente, una invitación a explorar la sensualidad sin máscaras ni censura.

Y conviene detenerse aquí. Porque cuando una mujer escribe sobre erotismo —y más si lo hace en primera persona— aparece, como un resorte, el tribunal de la opinión pública:

«¿Pero esto no será demasiado?»

«¿Y sus hijos, qué pensarán?»

«¿Y esto lo va a leer en voz alta?»

Como si el deseo solo pudiera narrarse desde la fantasía masculina. Como si lo femenino tuviera que susurrar, eufemizarse, recatarse. Pues bien: La seducción de Venus viene a dinamitar eso. No con el grito fácil ni con provocación vacía, sino desde la belleza, la sutileza y una valentía profundamente inteligente.

Este libro reivindica una feminidad en estado salvaje. No la que se adorna para gustar, sino la que se alza para sentir. Sus versos arden, pero también acarician. Excitan, pero también conmueven. Podría resumir su esencia con una imagen que aún no existe, pero que todas podemos visualizar: la de dos autoras escribiendo con tinta invisible sobre nuestra piel.

Marisol Santiago es una poeta de las que te hablan al oído y, al mismo tiempo, te remueven el alma. Su poesía no es tendencia: es urgencia. Mira con limpieza, pero sin ingenuidad. Es firme sin dejar de ser hermosa.

Laura Redondo traduce cuerpos en luz. Sus letras captan lo invisible: el pulso de una mujer que respira sin pedir permiso, el temblor que anticipa el deseo, la calma después del placer. Cada verso cuenta lo que no siempre nos atrevemos a mirar.

Lo maravilloso de este libro es que sus autoras no suman talentos: los funden. Lo literario y lo visual no se acompañan, se rozan, se buscan, se elevan. Esta colaboración no es una ocurrencia: es una sinergia.

Cuando me ofrecieron escribir el prólogo, supe que no iba a ser un encargo más. Y no me equivoqué. Este poemario no se lee: se vive. Y al vivirlo me encontré tocada por emociones que creía dormidas o que nunca me había permitido sentir así.

Reflexioné sobre el placer, sobre la libertad de narrar el deseo femenino con autenticidad. Y, claro, sobre los prejuicios que aún pesan cuando lo hacemos.

Porque sí, aún en 2025, una mujer que escribe sobre sexo es “atrevida”; un hombre que lo hace, “valiente”. Curioso, ¿no?

Mi prólogo no es un análisis literario. Es una celebración. Lo escribí con el cuerpo tanto como con la cabeza. Porque este libro no pide interpretación: pide entrega.

Un fragmento de mi prólogo que creo que resume bien esta experiencia:

> «Lo que estas mentes limitadas no comprenden es que el placer es directamente proporcional a nuestra sensibilidad, porque solo los seres sensibles somos capaces de percibir lo que otros jamás podrán ni tan siquiera intuir. Laura y Marisol nos proponen un excitante viaje desde la sexualidad más explícita a la más espiritual… Dejaos atrapar por su talento y os aseguro que, cuando lleguéis al final de esta maravillosa aventura, tan sensorial como extrasensorial, soñaréis que os reflejáis en los ojos felinos de la mujer esmeralda y desearéis caminar sobre las nubes siguiendo el paso firme de la heredera de Cleopatra».

Publicar un libro no es fácil. Publicar un libro valiente, menos aún. Publicar un libro valiente sobre deseo femenino es casi un acto de heroísmo. El mundo editorial sigue teniendo pasillos oscuros y puertas blindadas.

Pero cuando una cree en lo que hace, y tiene el talento para sostenerlo —y aquí hay talento para empapelar la sede de la RAE—, no hay que rendirse. Porque las puertas no se abren solas. Jamás. Hay que llamar, insistir, creer en una misma con la tozudez de una cabra montesa. Y este libro ha entrado. Y ha venido para quedarse.

Os invito, pues, a abrir La seducción de Venus como se abre una puerta hacia lo íntimo. A leer sin pudor, sin prejuicio, con los cinco sentidos encendidos. A saborear cada poema como se saborea un cuerpo amado. A dejaros provocar, emocionar, sacudir.

Porque, insisto, este no es solo un libro: es una experiencia.

«La piel es el primer verso que aprendimos de memoria».

 

Emecé Condado


Marisol Santiago, Emecé Condado, Laura Redondo y Francisco Márquez, editor de Ondina Ediciones, en la presentación del libro en el Ateneo de Madrid.


Francisco Márquez, Emecé Condado, Laura Redondo y Marisol Santiago al finalizar el evento.


Fotografía de la presentación de La seducción de Venus el pasado 19 de mayo, en el Ateneo de Madrid. 



                    Ejemplares del libro 
La seducción de Venus


 

miércoles, 27 de marzo de 2024

Algo para recordar, de Sara Cortés


Hay libros que, en ocasiones, leo por compromiso y este, sin duda, no ha sido el caso. Lo he leído, eso sí, desde la perspectiva de la mujer de dieciocho años que fui, aquella con preocupaciones similares a las que he percibido en este poemario y a la que rara vez escucharon o comprendieron.

 Este libro, al caer en mis manos, pareció afirmar, con decisión: 《¡Eh, leeme. Tengo algo importante que recordarte!》.  Y sí,  me recordó, por ejemplo, que los adultos ya más maduros, nos acomodamos en nuestros cuarenta y tantos años y, en ocasiones, necesitamos que poetas más jovenes acudan a golpearnos con su realidad.

Algo para recordar, de Sara Cortés, es un poemario que merece mucho la pena ser tenido en cuenta en nuestra poesía actual.

 Sorprende su madurez, además de la valentía con la que su joven autora trata temas universales y dolorosos de forma tan directa como puedan ser las despedidas, el miedo existencial, la muerte e incluso la salud mental. 

Sus versos son limpios, de estructura cuidada y desprenden un ritmo agradable y ágil.

Es una prosa poética exenta de florituras inservibles, que permite al lector adentrarse en el universo de la poeta.

Le auguro un futuro extraordinario en la literatura. Este es el primero de los muchos libros que escribirá.

 Me arriesgo a afirmar, sin ningún miedo a equivocarme, que sus letras dejarán una importante huella.






jueves, 7 de diciembre de 2023

POETMORFOSIS, de Débora Pol

 Poetmorfosis

Es un libro de poesía que desgarra, te desangra, te abraza, te abofetea, te conmueve.... Poemas desde las entrañas, que cantan desde lo oscuro del ser humano, la locura, los deseos y la soledad.

 Leer a Débora Pol es emprender un viaje del regresarás magullado pero más sabio. Ya tenéis un libro que anotar a vuestra lista. Sin duda, este lo merece.

Un placer para mi gótica mirada degustarlo. Ilusiona tener entre manos poesía atrevida, alejada del canon actual que marca ese positivismo de pose. No hay más que leerlo para comprobar lo que afirmo.





miércoles, 1 de febrero de 2023

Reseña de El Templete de las Musas, de Fernando Díez de Bulnes

 Si bien este último año leo poca novela por falta de tiempo, El Templete de las Musas, de Fernando Díez de Bulnes, ha conseguido que, a ratitos, deje a un lado mis poemas, estudios y obligaciones cotidianas y me evada entre las páginas de su estupenda novela. 

Dividida en tres partes, se sirve con acierto de los diálogos para intercalarlos en la narración y, de este modo, lograr que esta no se haga pesada, pero, en mi opinión, no abusa de su uso, algo que también es de agradecer en una novela.

Debo reconocer que a mí me ha conquistado, además, porque me gustan las historias sobre familias y cómo la relación que tengan con ésta en su infancia, influirá sobre los protagonistas.

Atamante es un personaje que me ha enganchado desde la primera página.

Los saltos en el tiempo no me han perdido y me ha parecido aunque arriesgado, una buena idea comenzar la novela una vez avanzada ya la trama para, posteriormente, enviar al lector a la infancia de Atamante y hacia una serie de acontecimientos que no puedo desvelar.

Una prosa sencilla, pero cuidada, que se aleja de florituras y se centra en contarnos la historia.

Es de destacar, además, que El Templete de las Musas desprende lo mucho que el autor se ha documentado sobre la época y circunstancias políticas en las que está ambientada.


 

En definitiva, agradezco a Fernando Díez de Bulnes que haya contado con mi opinión y, como lectora, quedo muy satisfecha con su libro y lo recomiendo, sin duda. Mi más sincera enhorabuena. 


Marisol Santiago.


sábado, 17 de diciembre de 2022

Reseña de la traducción de Pedro Alcarria Viera de Las Ciudades tentaculares, Émile Verhaeren.

 


Primera traducción al idioma español del libro Las ciudades tentaculares, del poeta belga Émile Verhaeren (1855-1916), por parte del escritor y traductor Pedro Alcarria Viera y editado por Ediciones Vitruvio en mayo de 2022.

Tuve la fortuna de recitar uno de sus poemas en la presentación en Madrid de dicho poemario y comprobé que este libro me atraería, sin duda.

La ciudad se nos ofrece aquí como un monstruo que con sus tentáculos se va adueñando de campos y llanuras, pero que también trae consigo un progreso. Eso sí, no sin el sufrimiento del obrero ni sin la desaparición del paisaje idílico, cambiado por el humo de las fábricas y el bullicio de masas de nueva población que, como ola gigante, va tragándose los campos e inundando las calles.

Todo el nuevo mundo industrial, la locomotora, varias estatuas, espectáculos, el puerto, poco a poco, van atrapando al lector que se ve irremediablemente atraído por lo que en un principio le produce terror.

Si bien algunas expresiones nos resultarían lejanas a los lectores contemporáneos, Pedro Alcarria busca, en su traducción del poemario de Verhaeren, palabras que podamos comprender bien sin dejar de respetar la idea y el significado originales. Tarea nada sencilla y que su traductor parece conseguir con naturalidad y soltura.

Trágico final, sin embargo, el de Verhaeren, que falleció al ser atropellado por la locomotora a la que canta en sus poemas.

En conclusión, un texto muy interesante y una traducción muy acertada.

He disfrutado de su lectura y lo recomiendo para saborear buena poesía y, a un mismo tiempo, empaparnos de los acontecimientos de la época del autor.


Marisol Santiago.





martes, 23 de agosto de 2022

Somos grieta, de Francisco Javier Gallego Dueñas


 Resucito este blog  para escribir sobre un poemario que he leído con auténtico deleite.

A menudo, mis lecturas son para informarme, por cultivarme, por obligación, por compromiso... No ha sido este el caso. El libro me ha enganchado y no he podido soltarlo hasta terminarlo. He salido de él magullada, pero encantada.  

Somos grieta, es un poemario que, desde su aparente brevedad y sencillez, guarda la profundidad filosófica del caos vital, verdaderas bofetadas de realidad que se leen con una gratitud casi masoquista. 

Será porque no soy fan de lo almibarado ni del exceso de positivismo que también por este motivo los poemas de Gallego Dueñas me han cautivado. 

Tras un prólogo de Hilario Barrero, se estructura en tres partes, aumentando cada una de ellas la intensidad o mejor, dicho, introduciéndonos cada vez más en el infierno cotidiano, hasta darnos de bruces contra él.  

Los títulos nos resumen lo que nos aguarda: Somos grieta, El óxido nunca duerme y Criaturitas. 

Poemas rotundos, bellamente reales. Y digo bellos, sí, porque en el dolor también se puede hallar belleza si está tan bien escrito como estos poemas, de los cuales destacaría: El espejo y la máscara, Ícaro, El óxido nunca duerme, Higiene sentimental, El hogar del cobarde, Sala de espera y Das vampiren.

Reproduzco dos de ellos tras hacer mención de cómo Gallego Dueñas concluye su poemario citando a Leonard Cohen: “There is a crack, a crack in everything. That’s how the light gets in”.

Somos grieta, sí, pero necesitamos esa herida para dejar que entre la luz.



El espejo y la máscara


Conocí una vez a un hombre,

solo de vista, no fuimos amigos.

Cuando fue niño no quería ser niño.

Era muy maduro para su edad.

Conocí a un hombre

que cuando fue adulto tampoco

quiso volver a ser niño.

Nunca supo ser niño,

pero se manejaba tan torpemente

como los niños.

Conocí a un hombre,

solo de vista,

en el espejo.


Das vampiren


Como quien muerde un cuello, beber libros,

las almas atrapar de los que escriben

y con ello ser inmortales.

Sin eterno descanso, alejar la muerte

página a página vagando.

La sutil dentellada que los ojos

acometen en cada verso.

Leer es aspirar alientos tenues

y dormir, cada día, en un lecho

de tierra propia.



Somos grieta, de Francisco Javier Gallego Dueñas





jueves, 30 de enero de 2020

Alba


Alba

Arena y sal,
Recuerdos y princesas rotas.
Se abren los ojos a arañazos de espuma de mar.
Rostros de porcelana.
Soy tan frágil que por eso la vida me hizo madre.
Me forjaste armadura y me enseñaste a luchar.
Miro tu manita entre los rizos de mi cabello
mientras te cuento historias.
Soy la “espanta monstruos” oficial,
trovadora de tus noches en vela.
La vida acude a mi mano, se rinde a mis pies.
Si tú estás cerca, soy poderosa, firme faro en tus ojos.
Tu luz libera este corazón
con espadas láser de pajitas de zumo
y túnicas Jedi con mantas
sobre naves de almohadones.
El batido tiene burbujas,
y tu sonrisa el universo.

Marisol Santiago.