martes, 23 de agosto de 2022

Somos grieta, de Francisco Javier Gallego Dueñas


 Resucito este blog  para escribir sobre un poemario que he leído con auténtico deleite.

A menudo, mis lecturas son para informarme, por cultivarme, por obligación, por compromiso... No ha sido este el caso. El libro me ha enganchado y no he podido soltarlo hasta terminarlo. He salido de él magullada, pero encantada.  

Somos grieta, es un poemario que, desde su aparente brevedad y sencillez, guarda la profundidad filosófica del caos vital, verdaderas bofetadas de realidad que se leen con una gratitud casi masoquista. 

Será porque no soy fan de lo almibarado ni del exceso de positivismo que también por este motivo los poemas de Gallego Dueñas me han cautivado. 

Tras un prólogo de Hilario Barrero, se estructura en tres partes, aumentando cada una de ellas la intensidad o mejor, dicho, introduciéndonos cada vez más en el infierno cotidiano, hasta darnos de bruces contra él.  

Los títulos nos resumen lo que nos aguarda: Somos grieta, El óxido nunca duerme y Criaturitas. 

Poemas rotundos, bellamente reales. Y digo bellos, sí, porque en el dolor también se puede hallar belleza si está tan bien escrito como estos poemas, de los cuales destacaría: El espejo y la máscara, Ícaro, El óxido nunca duerme, Higiene sentimental, El hogar del cobarde, Sala de espera y Das vampiren.

Reproduzco dos de ellos tras hacer mención de cómo Gallego Dueñas concluye su poemario citando a Leonard Cohen: “There is a crack, a crack in everything. That’s how the light gets in”.

Somos grieta, sí, pero necesitamos esa herida para dejar que entre la luz.



El espejo y la máscara


Conocí una vez a un hombre,

solo de vista, no fuimos amigos.

Cuando fue niño no quería ser niño.

Era muy maduro para su edad.

Conocí a un hombre

que cuando fue adulto tampoco

quiso volver a ser niño.

Nunca supo ser niño,

pero se manejaba tan torpemente

como los niños.

Conocí a un hombre,

solo de vista,

en el espejo.


Das vampiren


Como quien muerde un cuello, beber libros,

las almas atrapar de los que escriben

y con ello ser inmortales.

Sin eterno descanso, alejar la muerte

página a página vagando.

La sutil dentellada que los ojos

acometen en cada verso.

Leer es aspirar alientos tenues

y dormir, cada día, en un lecho

de tierra propia.



Somos grieta, de Francisco Javier Gallego Dueñas





jueves, 30 de enero de 2020

Alba


Alba

Arena y sal,
Recuerdos y princesas rotas.
Se abren los ojos a arañazos de espuma de mar.
Rostros de porcelana.
Soy tan frágil que por eso la vida me hizo madre.
Me forjaste armadura y me enseñaste a luchar.
Miro tu manita entre los rizos de mi cabello
mientras te cuento historias.
Soy la “espanta monstruos” oficial,
trovadora de tus noches en vela.
La vida acude a mi mano, se rinde a mis pies.
Si tú estás cerca, soy poderosa, firme faro en tus ojos.
Tu luz libera este corazón
con espadas láser de pajitas de zumo
y túnicas Jedi con mantas
sobre naves de almohadones.
El batido tiene burbujas,
y tu sonrisa el universo.

Marisol Santiago.



viernes, 24 de enero de 2020

Luces en la noche (Por Remedios Sánchez)



Remedios Sánchez, (Córdoba, 1960), comenzó  la Literatura siendo niña. Ha escrito incansablemente desde novela fantástica, a obras de teatro, relatos... Pero la poesía ha sido una visceral constante en su vida.

Hoy os dejo con un maravilloso poema suyo para compartir, de una poeta felina a otra, mi gran admiración hacia ella.

Luces en la noche
Buscando luces en la noche
Caminos de estrellas
que marcan la distancia
entre el feroz recuerdo
y el más negro olvido.
Deseos inconclusos
y miedos aferrados.
Esperanzas perdidas
y futuro temido.

Remedios Sánchez.

lunes, 20 de enero de 2020

HADES


Hades

Espinas de acero enmarcan mis costillas,
Prensa metálica oprimiéndome el tallo,
Saeta, despedazas luz en la noche.
Mano que me lanza al vacío y me regresa.
Afonía y alarido.
Eres destrucción y existencia.


Marisol Santiago.

viernes, 17 de enero de 2020

Sombras de ti.


Sombras de ti

Sueña realidad,
Finge para mí.

Intocable Amor,
arrasas

y germinas entre sombras,
ilusión sepultada.

Golpea verdades
contra este empeño
consumido.


Marisol Santiago.



martes, 31 de diciembre de 2019

Reflexión de Año Nuevo


Flores en la fuente

Escribimos, inspirados más en la oscuridad, en el silencio de ese reposo tan cercano a la muerte que es el sueño. La musa nos transformó en creadores noctámbulos para que apurásemos la existencia un poco más. Para que el deseo y la ilusión nos aparten del sudor frío y la asfixia de sabernos falibles y efímeros, con una fecha de caducidad escrita en nuestras entrañas y que tan solo la Dama Oscura conoce. Y así caminamos, aplastando flores junto al agua, observándolas marchitarse mientras tenían la salvación tan cerca, rechazando cada oportunidad, mientras la Dama nos aguarda con la certeza de que algún día dormiremos entre sus fríos brazos. No temblaré como niña con monstruos bajo la cama: la esperaré armada de sueños. No me rendiré hasta que ese día llegue. No seré tallo seco ni pétalo ahogado. Me dejaré llevar, entre el viento de la vida, hasta la tierra húmeda y germinaré entre esperanza y luz.




Feliz Año Nuevo 2020.
Marisol Santiago.

jueves, 19 de diciembre de 2019

El eco de las olas


El eco de las olas


Rima ausente sus besos
al borde del abismo.
Profundidad nocturna.
       
Resuenan caricias,
estrellas lejanas
o promesa de sol,
de horizonte sobre mí.
        
En este desierto del ahora
no me recuerdes
el verso roto de mi vida.


Marisol Santiago.